CENSAT Agua Viva -AT Colombia- y Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe -ATALC- manifiestan su profunda preocupación por la tragedia ocurrida en Colombia, en el Cabildo Indígena Cañón del Río Pepitas, Departamento del Valle del Cauca, en la que murieron 8 indígenas y 15 más resultaron heridos. A los pueblos originarios Embera y Nasa, a quienes enluta esta dolorosa situación, y a todo el pueblo colombiano, les expresamos nuestra solidaridad y acompañamiento fraternal.

Frente a estos hechos y circunstancias, que para lograr su pronto esclarecimiento se encuentran actualmente bajo investigación y verificación por parte de las autoridades originarias amparadas en la Jurisdicción Especial Indígena, nos preocupan la estigmatización y señalamientos realizados por el gobierno de Colombia, a través de Ministerio de Defensa, en los que ha criminalizado al movimiento indígena con acusaciones ligadas a la comisión de acciones terroristas, declaraciones que revictimizan y ponen en un riesgo mayor a la población étnica.

Es también importante informar a la comunidad internacional que esta tragedia se produce en momentos en que se desarrolla la Minga Nacional por la Vida, como acción de reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas, campesinos y afrodescendientes, que en ejercicio de la movilización pacífica han llamado al país a solidarizarse ante lo que consideran una política de incumplimiento de acuerdos de diferente orden alcanzados desde hace décadas con los gobiernos. A esto se suman las exigencias populares para que se tomen acciones para detener el exterminio sistemático de líderes sociales, que en menos de tres meses de 2019 asciende a más de 20 personas.

Frente a estas complejas circunstancias -para el movimiento social colombiano en general, y para los pueblos indígenas en particular-, enmarcadas además en un contexto de resolución del conflicto armado colombiano, consideramos que se debe tener la máxima prudencia para evitar que declaraciones y afirmaciones que no se corresponden con el respeto a conductos regulares garantizados por el marco constitucional colombiano y la protección de los pueblos indígenas, se conviertan en nuevas amenazas para los pueblos y el movimiento social.

La reafirmación de la Minga Nacional Por la Vida en defensa de los territorios, la paz y los derechos, es un postulado unificado del movimiento social en Colombia. Llamamos a las organizaciones y movimientos de América Latina y el mundo invitándoles a acompañar una vez más en solidaridad efectiva al pueblo colombiano, a mantener alerta permanente frente al desarrollo de esta difícil situación, y a denunciar las injusticias como método de protección de la vida y la dignidad indígena y popular.

Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe -ATALC. Marzo 23 de 2019.

Imagen: Consejo Regional INdígena del Cauca -CRIC.