Justicia climática y energía
El mundo enfrenta dos desafíos relacionados que amenazan la vida y el sustento de millones de personas: el cambio climático y la crisis energética mundial. La principal causa de estos desafíos es nuestro nivel de consumo de energía insustentable que utiliza grandes cantidades para la producción y el transporte. Una clave para solucionarlo es el derecho de las comunidades a elegir sus fuentes de energía sustentables y a desarrollar un nivel de consumo saludable. También existe la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y que toda la gente comparta los recursos de forma equitativa dentro de límites ecológicos. Amigos de la Tierra Internacional trabaja por la justicia climática y la soberanía energética mediante campañas y proyectos proactivos y comunitarios.

Justicia económica y resistencia al neoliberalismo
Comercio e inversión, desarrollo de fondos y presión corporativa son los causantes del actual modelo económico. Este modelo se basa en la creencia de que el crecimiento económico y de las exportaciones hará de este mundo un lugar mejor. Sin embargo, mientras esto ha sido muy beneficioso para las grandes corporaciones, el modelo excluye e incluso perjudica a la gente más pobre, además de hacer poco por proteger el medio ambiente. Amigos de la Tierra se opone a la influencia de las grandes corporaciones y cuestiona las políticas neoliberales y de comercio que no tienen en cuenta las necesidades de la gente. Nuestras campañas apuntan a cambiar el curso de la economía de una forma constructiva, dinámica y creativa.

Soberanía alimentaria
Hay más de 860 millones de personas que sufren hambre en el mundo. La producción de alimentos tradicional como la agricultura a pequeña escala, que apuntan a alimentar a la gente local, está siendo destruida y reemplazada por una agricultura a gran escala creada por agro-empresas transnacionales. La crisis climática plantea una amenaza adicional a la producción de alimentos. Es necesario que construyamos sistemas mundiales de alimentación basados en soluciones agrícolas diversas y localizadas. Se debería permitir a la gente a decidir y controlar sus propios sistemas de alimentación. Esta forma de agricultura también ayuda a las comunidades a tener más resiliencia al cambio climático. Amigos de la Tierra apoya a los pequeños agricultores como resistencia al poder empresarial que destruye su sustento y trae a sus comunidades hambre y conflictos. Ayudamos a construir puentes entre la gente y sus alimentos; entre aquellos que producen y consumen alimentos.

Bosques y biodiversidad
Los bosques del mundo están en problemas. La privatización, el aumento de las exportaciones y la liberalización comercial internacional han llevado a crecimientos masivos de plantaciones a gran escala, utilizadas para producir y exportar madera y pulpa. También, ésto ha aumentado la demanda de la carne, maderas exóticas y cosechas como las de soja y palma. Todas estas presiones han llevado a la desaparición de la mitad de los bosques del mundo. Necesitamos proteger los bosques puesto que proveen el sustento de muchas comunidades locales e indígenas. Los bosques almacenan carbono y regulan nuestro clima, por lo que son fundamentales en nuestra lucha contra el cambio climático. Además albergan uno de los habitats más diversos en especies de la Tierra. Los grupos de Amigos de la Tierra trabajan con comunidades locales para preservar los bosques y mantener sus derechos a administrar los recursos de los bosques y asegurarles una vida sustentable. Hacemos campañas contra plantaciones industriales a gran escala, producción de monocultivos y la comercialización de bosques y biodiversidad.

Defensores de los derechos humanos
En todo el mundo se ven amenazados los derechos humanos de campañistas ambientales y comunitarios. Gracias al importante trabajo de grupos como Global Witness y el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos podemos apreciar con mayor claridad el alcance total y la gravedad de esta situación. Amigos de la Tierra trabaja para que haya justicia para los afectados y para generar conciencia con el apoyo de la Unión Europea.

¿Por qué sucede esto?

Una mayor demanda y competencia por los recursos naturales ha tenido como resultado un aumento del acaparamiento de tierras, de la explotación de los recursos y de los intentos para privatizar los bienes gestionados por las comunidades. Los activistas y periodistas que tratan estos temas son arrestados ilegalmente, acosados, reciben amenazas y allanamientos. Además, los asesinatos y desapariciones son alarmantemente comunes. El informe de Global Witness titulado “A Hidden Crisis” (Una crisis oculta) establece que en esta última década se produjo en promedio una muerte por semana. Los responsables de estos abusos en general operan en nombre de gobiernos nacionales o empresas transnacionales. La información sobre estos abusos es demasiado escasa como para saber si esta tendencia está empeorando. Los mecanismos de información se han vuelto más sofisticados y la conciencia sobre los derechos ha aumentado en varias partes del mundo, pero la comprensión sobre lo que sucede sigue siendo un problema. La magnitud del problema es en su mayor parte invisible ya que monitorear la situación a nivel mundial es muy difícil: el número relativamente pequeño de incidentes reportados en África y Asia Central, por ejemplo, es un indicador de esto. Los gobiernos locales, municipales, regionales e incluso nacionales han vuelto a redactar leyes para legitimar las atroces violaciones de derechos, proveyendo un marco legal para estos abusos. Los grupos miembro de Amigos de la Tierra continúan trabajando. Por favor manténganse alertas para saber cómo pueden ayudar a difundir este tema y ofrecer su apoyo.