8 de marzo. Día Internacional de la Mujer Trabajadora
Desde América Latina y el Caribe: contra el patriarcado, por la vida de las mujeres y los territorios
En este 8 de marzo, desde Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe (ATALC) levantamos nuestras voces junto a millones de mujeres y diversidades que, en toda nuestra región, sostienen las luchas por la vida, los territorios y la dignidad de nuestros pueblos.
El patriarcado no actúa solo. Se articula con el racismo, el colonialismo, el capitalismo, el imperialismo y el poder corporativo para profundizar la explotación de los territorios, los cuerpos y la vida. Es este entramado de opresiones el que sostiene un modelo de saqueo basado en el extractivismo, la militarización de los territorios, el despojo de los pueblos y la violencia sistemática contra las mujeres y las diversidades afectando de manera desproporcionada a las mujeres racializadas, indígenas y afrodescendientes de nuestra región
En este contexto, vemos con preocupación el avance de las fuerzas de ultraderecha, el recrudecimiento de las guerras, la militarización de los territorios y el debilitamiento del derecho internacional. Estos procesos profundizan las desigualdades y las violencias que recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres, las diversidades y los pueblos que resisten en los territorios. Esto se traduce también en la expansión de discursos de odio, misóginos y LGBTQIAP+fóbicos, así como en el avance brutal de los feminicidios en nuestra región.
Las mujeres -indígenas, afrodescendientes, campesinas, trabajadoras y de los barrios populares- estamos en la primera línea de los impactos de estas crisis, pero también en la primera línea de las resistencias. Somos quienes defendemos el agua, la tierra y los bienes comunes; quienes sostenemos la vida en medio de las crisis; quienes enfrentamos las violencias y construimos organización colectiva.
Frente al avance de las ultraderechas, los negacionismos y los proyectos que buscan profundizar el saqueo y disciplinar a nuestros pueblos, reafirmamos que nuestras luchas feministas son parte inseparable de las luchas por la justicia ambiental, climática, económica y social.
Defendemos la democracia, los derechos conquistados por nuestros pueblos y el papel fundamental de lo público para garantizar la vida digna. Frente a los intentos de privatizar los bienes comunes, debilitar los servicios públicos y capturar los Estados para intereses corporativos, reafirmamos la importancia de fortalecer las instituciones públicas al servicio de los pueblos, la participación popular y la construcción colectiva de alternativas.
Desde nuestros territorios seguimos construyendo propuestas políticas que nacen de las resistencias de los pueblos. Entre ellas, impulsamos la Transición Justa Feminista y Popular, que pone la sostenibilidad de la vida en el centro y que busca transformar de raíz las estructuras que generan desigualdad, explotación y destrucción.
En este 8 de marzo, desde ATALC reafirmamos nuestro compromiso con la organización feminista popular, la defensa de los territorios y la construcción de otro mundo posible. Porque defender la vida es también enfrentar el patriarcado y todos los sistemas de opresión que lo sostienen.
Crédito Foto: Marí Fer López